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La (des)confianza de los directorios – Diario Financiero

El Presidente y los empresarios – Diario Financiero

Socio de Adapsys y profesor UAI

El Presidente Boric cree que el país está avanzando y que va por la senda correcta; los empresarios piensan lo contrario. El Presidente Boric cree que los empresarios no son sensibles a las demandas sociales; éstos piensan que él no es sensible a la importancia del crecimiento económico. El Presidente Boric tiene sus sesgos cuando habla de los empresarios; éstos tienen los suyos cuando hablan de él.

La relación ha estado especialmente crispada en las últimas semanas y mañana se verán las caras en ENADE. ¿Saldrá el Presidente con alguna otra expresión provocadora del tipo “más Narbona, menos Craig”, “soberbia paternalista” o “aportillando las propuestas para el pacto fiscal”? ¿Usarán este espacio los empresarios para lanzar más críticas al Gobierno? Si eso ocurre, seguiremos siendo testigos de un diálogo de sordos, cada uno disparando desde su trinchera.

Pero puede ser distinto, y aquí van un par de sugerencias que ayudarían a construir puentes, partiendo por el reconocimiento de que las miradas de uno y otros son legítimamente diferentes, y que, sin embargo, ambas buscan lo mismo: el progreso del país.

Los empresarios harían bien en observar la evolución que Gabriel Boric ha tenido desde que asumió la Presidencia y que puede resumirse en una simple expresión: sentido de realidad. Sí, porque el Boric dirigente estudiantil, y aun el Boric diputado, era un activista, una persona que criticaba ácidamente a quienes tenían que lidiar con la realidad sin la necesidad de él hacerse cargo de ella ni de entenderla. Hoy eso es distinto, porque él es quien responde por esa realidad. Un botón de muestra: como candidato quería eliminar Carabineros, y como Presidente ha sido quien más recursos le ha entregado. 

Algo parecido se puede observar en relación al crecimiento económico y al rol del sector privado. Ni uno ni otro eran importantes para él ni estaban en sus discursos. Su única aproximación a la empresa en sus 36 años de vida había sido a través de ENAP, en Magallanes. En este último tiempo, sin embargo, se ve cómo su visión de la empresa ha ido cambiando a medida que ha ido conociendo su realidad, y de eso dan cuenta su presencia en la inauguración de muchas operaciones industriales y los discursos que ha pronunciado. El último fue hace una semana en la cena de la minería, donde, por ejemplo, señaló que “Como Gobierno nos corresponde generar un clima de confianza que le dé viabilidad a la inversión”, a la vez que en un par de ocasiones habló de su reunión con el CEO mundial de Teck, y también remarcó la importancia que le está dando al crecimiento económico. Son señales que los empresarios deben tomar en cuenta para buscar construir puentes y apostar por el futuro del país.

El Presidente, por su parte, haría bien en dejar de lado esas provocaciones propias de un activista y que nada aportan en su rol de conductor del país. Aquí tiene un desafío personal. El otro es colectivo, que consiste en lograr que su coalición derribe los sesgos que él mismo ha ido removiendo en relación a la empresa. En otras palabras, que esta frase dicha por él la semana pasada refleje de verdad a su administración y no sólo a él: “Sabemos que desde nuestro Gobierno, como una política de Estado de largo plazo, estamos llamados a trabajar en conjunto con el sector privado.” Desde ahí es posible construir puentes.