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Cambio organizacional con perspectiva freudiana 

Inclusión de la discapacidad: ¿reales avances o más de lo mismo?

Por Carolina Yachan

El Día Internacional de las Personas con Discapacidad es una fecha que nos lleva a reflexionar sobre los avances que existen con el paso de los años, pero también a evaluar si lo que hay en estos momentos es realmente suficiente. Me atrevería a decir que existe consenso respecto a este tema: hemos avanzado, pero aún las organizaciones muestran una profunda brecha para incluirla. 

En ese sentido, ¿será que nos enfrentamos a una historia de lucha por la participación inclusiva de las personas con discapacidad parecida a la que las mujeres han tenido que impulsar? Probablemente, esta batalla sea aún más difícil de ganar. Sin duda alguna, la Ley de Inclusión Laboral ha promovido la contratación de personas con diferentes tipos de discapacidades, sin embargo, según un sondeo de la UNAB, solamente un 6% logra ocupar puestos profesionales, existiendo una tremenda brecha en la valoración y aporte que pueden entregar, además, muchas empresas prefieren pagar la multa antes que cumplir con la normativa vigente. Misma situación es la que ocurría hace no mucho tiempo con las mujeres, quienes ocupaban puestos principalmente administrativos. Recién ahora en el 2023 y después de muchos años luchando por la igualdad de oportunidades, vemos a mujeres en puestos de alto liderazgo, aunque todavía la deuda es enorme (según el Cuarto Reporte de Indicadores de Género en las Empresas en Chile 2022, sólo cuatro rubros se posicionan por sobre el 20% de participación femenina en directorios: actividades de servicios administrativos y de apoyo [20,9%​​]; enseñanza [28,6%]; información y comunicaciones [26,3%]; y otras actividades de servicios [24,4%]).

Una investigación reciente de CLA Consulting que está próxima a ser lanzada, mostró concordancia con lo expuesto anteriormente: al preguntar por preferencia para trabajar con distintas diversidades, un 35% señala preferir no trabajar con personas con discapacidad, siendo esta diversidad la que resulta más difícil para los encuestados. Sabemos que el ser humano opera con sesgos, y entre ellos aparece la búsqueda por compartir con personas que son parecidas o similares, y la dificultad o desgaste que significa relacionarse con personas distintas: en pensamiento, en apariencia física, en habilidades y capacidad cognitiva. Esto no nos hace malas personas, es algo intrínseco de nuestra naturaleza que nos parezca complicado ponernos de acuerdo con personas que ven la vida de otra manera o que la viven de manera distinta, pero el desafío radica en poder vencer esas barreras, siendo capaces de entendernos y sacar adelante tareas de manera colaborativa, dando ese paso hacia adelante tan necesario para poder progresar como sociedad.

Hoy hablar de brecha de género está empezando a quedar atrás (aunque aún nos falten 135 años para lograr la paridad) y gracias a la Ley de Inclusión Laboral, estamos empezando a mirar a las personas con discapacidad, apreciando su valor y su talento. Será necesario que, como sociedad, impulsemos la incorporación de leyes y cuotas que nos obliguen a ser más diversos, haciendo parte a los pueblos originarios, a la diversidad en niveles socioeconómicos, sociales, educacionales, y tantos otras. El mundo es cada día más complejo y las soluciones deben venir con la incorporación de las diversas personas que habitan este mundo. Los datos nos demuestran cómo la diversidad nos ayuda a la solución de problemas, pero, a pesar de eso, nos cuesta muchísimo avanzar. 

Valorar al ser humano -independiente de su condición u origen- parece ser aún un tremendo reto para las personas. Al parecer, la única manera de avanzar es por medio de presiones sociales que posteriormente -y si hay buena suerte- son acogidas por leyes que nos obligan a cumplir con cuotas de diversidad. Sin embargo, no es suficiente. El desafío es hacernos cargo de esa diversidad, respetándola, valorándola y, por sobre todo, haciéndola parte de nuestra sociedad, no por cumplir, sino porque somos capaces de ver el profundo aporte que ésta representa en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.